viernes, 7 de junio de 2013

El Vaticano denuncia 700.000 muertes anuales por medicinas falsasFármacos contra la malaria y la tuberculosis



Medicamentos, fármacos, pastillas y pacientes.
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Hasta el 30 por ciento de las medicinas puestas en el mercado en los países africanos son falsas />
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Patentes de fármacos. 01 Medicamentos, fármacos, pastillas, médicos y pacientes. 01 Medicamentos, fármacos, pastillas y pacientes. 01La Congregación para la Evangelización de los Pueblos del Vaticano denunció que unas 700.000 personas mueren cada año a causa de medicamentos falsificados contra la malaria y la tuberculosis.

Mediante una nota de su agencia oficial, Fides, la Congregación reveló que la mayoría de los fallecidos son africanos y que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta 30 por ciento de las medicinas puestas en el mercado en los países africanos son falsas.

"En 2003 la Interpol realizó un sondeo sobre la calidad de los medicamentos disponibles en Lagos (Nigeria), la ciudad más poblada del África subsahariana, y descubrió que 80 por ciento de los medicamentos disponibles eran falsos", indicó.

"En 2008 -agregó-, más de 80 niños murieron en Nigeria después de haber tomado una medicina para combatir el dolor de la dentición, adulterada con un líquido anticongelante".

Según el reporte los medicamentos pirata puede estar privados del principio activo clave, estar compuestos de sustancias peligrosas, o también tener una cantidad insuficiente o excesiva del principio activo.

Apuntó que cuando el principio activo no está en una cantidad adecuada, el medicamento mata sólo una parte de los agente patógenos mientras los que no son eliminados desarrollan resistencia.

De esta manera si el paciente tuviera que recibir el medicamento en la justa dosis, el agente patógeno estaría en grado de resistir su acción y continuar infectando el organismo, ponderó.

"El desarrollo de los gérmenes resistentes a los antibióticos y a otros tratamientos es un problema que concierne a toda la humanidad, no sólo a los africanos. Es por tanto interés de todos combatir el contrabando de medicamentos falsificados", puntualizó.

CUIDADO PASTORAL DE PAREJAS QUE COHABITAN




Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Todos somos dolorosamente conscientes de que hay muchos católicos hoy que viven juntos, en cohabitación. La Iglesia debe dejar claro a los fieles que estas uniones no están de acuerdo con el Evangelio y ha de ayudar a los católicos que se encuentran en esta situación a hacer lo que deben para que sus vidas sean agradables a Dios.

En primer lugar, debemos enraizarnos con firmeza en la enseñanza del Evangelio que, en lo que se refiere a la unión sexual, muestra solo dos estilos de vida que Jesucristo acepta para sus discípulos: una vida de castidad en soltería, o la unión de un hombre y una mujer en el Sacramento del Matrimonio. Para un cristiano, no hay una "tercera vía" posible. La Biblia y la Iglesia enseñan que el matrimonio es entre un hombre y una mujer y se opone a las uniones del mismo sexo.

Tenemos tres grupos de gente que viven contra la enseñanza del Evangelio sobre el matrimonio: los que cohabitan, los que tienen sólo una unión civil sin matrimonio previo y los que viven en unión civil que se casaron con anterioridad. Esta gente vive objetivamente en un estado de pecado mortal y no pueden recibir la Santa Comunión. Están en gran peligro espiritual. En el mejor de los casos, y tristemente así suele ser, ignoran el plan de Dios para el hombre y la mujer. En el peor, desprecian los mandamientos de Dios y sus sacramentos.

De estos tres grupos, los dos primeros no tienen realmente una excusa. Deberían casarse por la Iglesia o separarse. A menudo aseguran que "no podemos permitirnos una boda por la Iglesia" (es decir, los ropajes externos) o que "¿y en qué cambia el tener un pedazo de papel?", ¡como si la alianza sacramental fuese nada más que una pedazo de papel! Estas afirmaciones muestran ignorancia religiosa o una falta de fe y de conciencia en la maldad del pecado.

El tercer grupo, los que antes estuvieron casados y se han casado otra vez fuera de la Iglesia, pueden buscar una nulidad matrimonial y hacer que su matrimonio quede bendecido por la Iglesia.

Por favor, recordad que el divorcio no es causa para abstenerse de la Santa Comunión siempre que no se haya entrado en otro matrimonio o en una relación pecaminosa. Muchos católicos se confunden en este detalle.

Cristo Nuestro Señor ama a todas estas personas y desea salvarlas, no ignorando su pecado ni llamando bueno a lo que es malo, sino mediante el arrepentimiento y ayudándoles a cambiar sus vidas de acuerdo con su enseñanza. Nosotros, como su Iglesia, debemos hacer lo mismo. Por eso, os recordaría lo siguiente:

1. Las personas que están en las tres situaciones mencionadas no pueden recibir los sacramentos, con la importante excepción de los que viven castamente ("como hermano y hermana") hasta que su situación se regularice. Por supuesto, los que estén en peligro de muerte se supone que se arrepienten.

2. Estas personas no pueden ser elegidas como ministros extraordinarios de la Santa Comunión, no solo por el escándalo, sino más aún, porque se comete pecado de sacrilegio al administrar un sacramento en estado de pecado mortal.

3. Ni deben estas personas ser admitidas como padrinos de bautismo o confirmación, como explica claramente el Documento Archidiocesano sobre Padrinos. Es importantísimo que el padrino sea un católico practicante. ¿Y puede llamarse seriamente católico practicante a quien no es capaz de recibir los sacramentos porque vive en pecado?

4. En lo que se refiere a otros ministerios parroquiales y otras organizaciones, creo que es mejor dejar que discierna el pastor. Se necesita prudencia y evitar toda posibilidad de escándalo. Debemos ver la participación de estas personas en la parroquia como una oportunidad para trabajar con urgencia con ellas para acercarlas al arrepentimiento y la regularización de su estilo de vida.

5. Muchos de estos pecados se cometen por ignorancia. Pido a nuestros pastores que prediquen sobre la gravedad del pecado y sus malignas consecuencias, sobre el 6º y 9º mandamiento de Dios y sobre la naturaleza sacramental y el significado del matrimonio cristiano. Nuestros programas catequéticos parroquiales, para niños, jóvenes y adultos, deben enseñar estas verdades de forma clara y repetida.
Una boda por la Iglesia no requiere espectáculos y entretenimientos que cuesten grandes sumas de dinero. De hecho, ¡cuántas veces hemos visto las bodas más costosas acabar en divorcio al cabo de unos meses o pocos años! Si bien la belleza y el gozo deben rodear una boda cristiana, hay que recordar a todos que es un sacramento, no un espectáculo.

6. A aquellos que se casan fuera de la Iglesia debido a una unión previa les urgimos a buscar una nulidad mediante nuestro tribunal matrimonial. Si se muestra que el primer matrimonio carecía de alguna cualidad esencial para un matrimonio válido, el tribunal puede conceder la nulidad. Tu pastor te puede ayudar a empezar la causa matrimonial con este propósito. Es importante que estas parejas sigan rezando y acudiendo a misa aunque no puedan recibir la comunión hasta que su matrimonio sea bendecido por la Iglesia.

Nuestra cultura popular americana a menudo está en conflicto con las enseñanzas de Jesús y su Iglesia. Animo especialmente a los jóvenes a no cohabitar, que es pecaminoso, sino a casarse por la Iglesia y prepararse bien para ello.

Felicito y doy las gracias a los miles de matrimonios católicos que son un modelo del sacramento del matrimonio según las enseñanzas de Jesús y su Iglesia.

Sinceramente vuestro en el Señor Resucitado,

Reverendísimo Michael J. Sheehan, arzobispo de Santa Fe



La enfermedad del síndrome postaborto



Nuestros actos son a menudo irreversibles y sus consecuencias están con frecuencia fuera de nuestro alcance. El aborto suele destrozar literalmente las vidas de quienes lo llevan a cabo, porque matar a un hijo o a un ser humano inocente conlleva un sentimiento de culpa, por lo que muchas necesitan tratamiento psiquiátrico posterior



En la prensa digital y de papel ha salido esta noticia: “Un juez rechaza que un médico pueda negarse a informar del aborto. La resolución estima que el interés público que supone la atención sanitaria prevalece sobre la conciencia del facultativo”. Es cierto que todavía cabe recurso, pero desde el punto de vista humano y cristiano es una resolución totalmente aberrante y empleo uno de los términos más suaves que se me ocurren.

Este intento de violación de la conciencia del médico por parte del juez va contra el juramento hipocrático, realizado por los médicos desde el siglo Vº a. de C.: “tampoco daré ningún abortivo a ninguna mujer”, contradice los artículos 18 y 19 de la Declaración de Derechos Humanos de la ONU, que dicen: “toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión” (art. 18) y “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones” (art. 19) y nuestra Constitución “la ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia” (art. 20, 1 d), lo que significa proteger este derecho y no terminar con él. Cualquier persona, que no sea analfabeto profundo o sectario de la misma categoría sabe que la profesión médica está para sanar y no para asesinar a sus pacientes y desde luego quien ordena hacer un crimen es él mismo criminal.

La doctrina de la Iglesia condena categóricamente el aborto, al que el Concilio Vaticano II llama “crimen abominable” (Gaudium et Spes nº 51) y sobre la conciencia nos dice ese mismo documento: “En lo más profundo de su conciencia descubre el hombre la existencia de una ley que él no se dicta a sí mismo, pero a la cual debe obedecer, y cuya voz resuena, cuando es necesario, en los oídos de su corazón, advirtiéndole que debe amar y practicar el bien y que debe evitar el mal: haz esto, evita aquello. Porque el hombre tiene una ley escrita en su corazón, en cuya obediencia consiste la dignidad humana y por la cual será juzgado personalmente” (nº 16). Como dijo el propio Zapatero el día que se aprobó la Ley del Aborto: “el derecho a la vida, el valor de la vida es el principio fundamental de la concepción y del despliegue de los derechos humanos”. Antes que matar, sobre todo a un inocente, cualquier cosa, incluso el martirio.

Pero es que el médico no sólo no debe matar al feto, sino que también tiene que cuidar de la salud de la mujer. El aborto por supuesto no cura ninguna enfermedad, sino que con bastante frecuencia, ocasiona una patología llamada síndrome postaborto, que se presenta antes o después a lo largo de la vida, independientemente de ideologías o creencias, y se expresa con problemas graves de personalidad, inestabilidad emocional, agresividad contra el médico que les ha inducido y a quien no quieren volver a ver, o contra el marido o compañero con un número muy elevado de conflictos conyugales, violencia doméstica, consumo de drogas, separaciones y divorcios en el primer año tras el aborto, pues se quejan, en la inmensa mayoría de los casos con razón, de no haber recibido información veraz y completa acerca de las consecuencias físicas, y sobre todo psicológicas, que ese aborto tendría para ellas, como depresiones, autorreproches, remordimientos, insomnio, pesadillas, trastornos de conducta como la promiscuidad o el alcoholismo, así como una fuerte propensión al suicidio, y es que es más fácil sacar al niño del seno de su madre que de su pensamiento. Es obvio que toda mujer que aborta queda profundamente afectada por ello, y que el sentido de culpabilidad deja muy malas consecuencias en todos aquéllos que intervienen en un aborto, ya que este sentimiento, al revés de lo que sucede en muchísimos otros pecados, que con el paso del tiempo se difuminan, aquí por el contrario su recuerdo se hace cada vez más vivo, lo que no es extraño porque el aborto es una de las grandes tragedias de la humanidad. Ninguna enfermedad y menos una enfermedad psíquica puede curarse mediante un aborto, que, por el contrario, ocasiona graves daños, al ser un acto contra el instinto natural de ser madre.

Nuestros actos son a menudo irreversibles y sus consecuencias están con frecuencia fuera de nuestro alcance. El aborto suele destrozar literalmente las vidas de quienes lo llevan a cabo, porque matar a un hijo o a un ser humano inocente conlleva un sentimiento de culpa, por lo que muchas necesitan tratamiento psiquiátrico posterior. Desde el punto de vista de la mujer, el aborto es un acto que va totalmente en contra de sus sentimientos e instintos más profundos. Y es que el problema no es ser madre o no serlo, sino ser madre de un hijo vivo o de un hijo muerto. El tiempo no cura el problema, sino que por el contrario, lo agrava, pues a medida que pasan los años, el aborto se hace cada vez más presente. Por todo ello, hay que insistir en que el aborto no supone el final del problema, sino, por el contrario, el inicio de un nuevo, duradero y gravísimo problema.

Y es que la naturaleza no perdona. Si el simple aborto natural suele ocasionar una depresión, un acto como el aborto provocado lleva consigo un muy serio problema emocional que hace necesario con frecuencia el correspondiente tratamiento médico psiquiátrico de quien lo realiza, a fin de poder asumir, también humanamente, las consecuencias de su acto, sacando a la luz sus sentimientos de culpa y hablando de este tema a fondo con alguien que sepa escucharles, experimentando muchas la necesidad de que alguien superior les perdone. Pero incluso con el perdón de Dios, muchas veces ellas son incapaces de perdonarse, por lo que es muy de recomendar su activa colaboración en Asociaciones Pro-Vida.

P. Pedro Trevijano, sacerdote

Poderosa Ministra de Trabajo de Alemania

Madre de 7 hijos y defensora de los valores cristianos: así es la ministra que revoluciona Europa Está revolucionando la política alemana. Hace sombra a la poderosa Angela Merkel y hasta su nombre ha sonado para presidenta del país o futura canciller. Es el caso Úrsula Von der Leyen, una política atípica que está rompiendo moldes en Europa. Precisamente ahora es ministra de Trabajo y Asuntos Sociales en Alemania y en España es conocida por haber venido a ofrecer empleo a 5.000 jóvenes españoles. Esta alemana de 55 años es algo más que política. Los alemanes la llaman “la madre de la nación” pues tiene siete hijos. Durante sus años en la política se ha empeñado en demostrar la grandeza de los hijos, las enormes ventajas de los niños en la sociedad y ha luchado por abrir camino a las familias que quieren tener hijos en una Europa con una histórica crisis demográfica. La importancia de rezar con sus hijos Von der Leyen es además una mujer de fuertes convicciones religiosas. Es cristiana y practicante. Cuenta orgullosa lo importante que es desayunar todos los días con sus hijos y rezar con ellos antes de acudir a sus obligaciones en el Ministerio. Del mismo modo hace lo mismo por las noches antes de que sus hijos vayan a dormir. Es una de las principales valedoras en recuperar y poner en valor en Europa los valores cristianos que han forjado el continente siglos atrás. La familia juega aquí un papel esencial. Lo sabe. Y no le importa liderar esta revolución familiar. No es de extrañar, por tanto, que las feministas radicales la tengan en su punto de mira y esté siempre en la diana de sus críticas e insultos. “¡Esa mujer!”. Así se refieren a ella con desdén las feministas. Sin embargo, ella les replica que Alemania y Europa irían mejor con más mujeres como ella, es decir, madres. Luchadora por la familia Desde 2009 es ministra de Trabajo pero su incansable lucha por la familia viene de atrás pues previamente, de 2005 a 2009, fue ministra de Familia, Mujer y Juventud. Desde ese puesto legisló a favor de este colectivo y ayudó a que las familias puedan conciliar mejor el cuidado de los hijos y el trabajo. Algo básico hoy en día. Úrsula ha mostrado también al mundo la falacia de que no se puede ser madre y progresar profesionalmente, sin tener que por ello renunciar a tener familia. Estudió Económicas y más tarde se doctoró en Medicina llegando a dedicarse a la investigación. Más tarde se trasladó a EEUU debido a compromisos laborales de su marido. Allí se dedicó a cuidar de sus hijos y a la investigación y vio la importancia de ayudar a la familia. A partir de ahí entró en la CDU alemana y comenzó su meteórica carrera política. Su carrera contracorriente Al llegar al Gobierno de Merkel fue consciente de que sus cinco compañeras del Ejecutivo, incluida Merkel, habían renunciado a la maternidad para dedicarse a la política. Ella era el bicho raro y lamenta que en su país “tener siete hijos esté mal visto, se considera casi una provocación”. Como ministra de Familia preparó una mini-revolución que fue hasta mal vista por su propio partido aunque ella siguió adelante. Propuso guarderías gratuitas y ayudas a los padres para el cuidado de sus hijos así como el permiso para que los padres pudiesen quedarse en casa cuidando de los niños. Pese a las críticas ella hablaba de sus experiencias familiares y cómo había podido conciliar trabajo y familia. “Me han llegado a preguntar si quiero encerrar a los padres a latigazos y eso demuestra el desprecio hacia todo lo que tenga que ver con el cuidado de los niños”. La familia, cuna de valores En una entrevista en ABC cuando aún era ministra de Familia, Von der Leyen aseguraba que “no soy una superwoman, donde estoy es el resultado de un largo camino de altibajos y decisiones con mi marido, y también de algunos errores”. “La familia recobra su importancia, no sólo como factor de equilibrio, sino como herramienta para transmitir directamente unos valores, una interioridad y una trascendencia. Además, comprobamos que sin niños un país no puede seguir existiendo, por razones económicas y también emocionales”, afirmaba. “Los niños no significan pobreza” En este sentido, agregaba que “estamos en una situación muy crítica, sobre todo psicológicamente. Hay que volver a hablar del pan que los niños traen bajo el brazo: se llama alegría, fuerza creadora, seguridad futura…que los niños no significan pobreza, sino perspectiva”. Del mismo modo, Úrsula Von der Leyen afirma que hay que recuperar los valores de siempre, no existen los nuevos. “La familia, la responsabilidad por el otro, valores cristianos que deben ser traducidos a otros tiempos. La familia no puede pervivir mirando a lo que fue, su economía y la de todos es ya global y la mujer es hoy muy importante. Pero siguen importando que haya niños en las calles, la solidaridad generacional, la buena educación, la subsidiaridad, y hay que preguntarse cómo mantenerlas en un mundo moderno”. “Tener cuatro hijos es dirigir una pyme” En su opinión, la familia “recupera importancia frente a la globalización. La familia es donde se aprende la responsabilidad entre hijos y padres, los valores que queremos para mañana. La educación hoy es transfronteriza, pero igual necesita límites, pues de mayor uno encontrará reglas. Los niños siguen necesitando tiempo, y ejemplo: y deben conocer valor del esfuerzo para el éxito”. A pesar de ello ve cambios en el mundo actual. Hay ya empresas que prefieren a personal con familia que a solteros. La ministra responde que es algo normal pues “son las cabezas más flexibles, rápidas y maduras emocionalmente. Piense que tener cuatro hijos es ya dirigir una pyme”. Igualmente, cuenta su experiencia personal en Estados Unidos cuando se trasladó allí con su marido. “Cuando me presentaba a trabajos en EEUU siempre me preguntaban qué hacía además del trabajo, si criaba niños o colaboraba con alguna asociación. ¡Me han dado puestos por tener hijos…En Europa me los darían por no tenerlos!”.

Premiado por la Cruz Roja

Pui, el perrito que encontró a un recién nacido abandonado y lo llevó a casa La niña era prematura y se recupera en la incubadora. El hecho sucedió en Bangkok, la capital tailandesa. Tuvo más «humanidad» que quienes dejaron a la pequeña abandonada para que muriera. Pui, un perrito de dos años de raza bangkaew, autóctona de Tailandia, salió de paseo este lunes y se encontró, abandonada en la cuneta, una bolsa donde algo se movía. Percibiendo instintivamente que quien la ocupaba corría peligro, la cogió con los dientes y la llevó hasta su casa. Sucedió en Sala Loi, un barrio de Bangkok, la capital tailandesa. Según cuenta Bangkok Post, Pui dejó su carga en la puerta y empezó a ladrar para llamar la atención, hasta que la pequeña Sudarat, de 12 años, salió a mirar qué pasaba. Al ver el "paquete" que había traído el can, lo abrió y se encontró un recién nacido y su cordón umbilical. Rápidamente avisó a sus padres, Kummerd y Pummarat, quienes llevaron a la niña al Hospital Tha Rua. La pequeña a quien salvó Pui. Resultó ser una niña sietemesina a la que pudieron salvar la vida. Pesaba 2,2 kg y fue trasladada al hospital Pharanakhon Sri Ayutthaya. Está actualmente en la incubadora. Los dueños de Pui, que se han ofrecido para adoptarla, comentaron luego que el perrito suele salir a corretear por un parque cercano a la casa, donde se cree que encontró la bolsa. Allí está investigando la policía para encontrar a la madre de la criatura. Pero mientras las autoridades intentan resolver el caso, la Cruz Roja ha querido recompensar el comportamiento del animal, y le ha premiado con un collar de cuero y un certificado que recuerda su inteligente reacción al hallazgo, gracias al cual tal vez muy pronto Sudarat tenga una nueva hermanita.